Wednesday, December 3, 2008

El Mundo Está Loco

 

    Sí, efectivamente…. Tras muchos años de estudio, reflexión y circuncisión, puedo afirmar categóricamente que el mundo está loco; y aún diría más: perdidamente majareta. ¿Y de quién es la culpa? Pues de los humanos, obviamente. Porque, si se fijan bien, el resto de la fauna y flora actúa siempre tal y como se espera de ellos. Un perro siempre es un perro, y hace lo que hacen los perros: cagar, mear, morder la pata de los muebles…. Lo mismo ocurre con los elefantes, o incluso con las moscas. Los elefantes se integran en la sabana africana, y las moscas dan por culo, tal y como hacen desde el  principio de su existencia. Pueden pasar siglos que el mundo seguiría igual si sólo existieran los animales y las plantas. Porque por más que las hienas toquen las narices a los leones, éstos no le van a declarar la guerra jamás. Por suerte para las hienas, Bush nació humano, y no león. ¿Se imaginan qué hubiese pasado si Hitler hubiese nacido cucaracha? Su primer plan hubiese sido el exterminio de las cucarachas negras, en pro de las rubias, claro. Dominarían todas las cloacas y por las noches decretarían el toque de queda: prohibido salir a la calle a todo tipo de bichejo que no sea una cucaracha aria. Pero por desgracia, Hitler nació humano, y ya conocemos todo lo que pasó….

    Es curioso, Dios nos creó y nos dio inteligencia y raciocinio. Sin embargo, la historia de la Humanidad está llena de actos descerebrados, como la invención del wonder bra. ¿Para qué hacernos creer que algo que no es, es? Los humanos actuamos a veces como seres irracionales. Decimos cosas que no queremos decir, actuamos sin pensar, nos acostamos con nuestras cuñadas…. Hacemos cosas que sólo sirven para complicarnos la existencia. ¿Por qué nos liamos con la vecina de enfrente si podemos hacerlo con una de la otra punta de la ciudad? ¿Por qué invadir un país lleno de terroristas? ¡Con lo fácil que sería invadir Suiza!

    Dios nos capacitó para pensar, incluso para pensar algo dos veces. Pero continuamente hacemos méritos para que dicho don se nos sea retirado de por vida. De la misma forma que Dios nos lo dio, Él nos lo podría retirar. Y en ese caso, a ver qué narices íbamos a hacer con los teléfonos móviles, ¡y no digamos con las Termomix! Nos convertiríamos en una especie de monos en una jaula de oro. Viviríamos en nuestras casas, pero sin tener ni idea de cómo encender el termo. Abriríamos las latas de conserva tirándolas al suelo, comeríamos con las manos y pasaríamos la sobremesa despiojándonos y viendo programas del corazón….

    Sí, así somos los humanos. Así de extraños e irracionales. Y sólo hace falta ver los noticieros de Antena 3 para darnos cuenta de lo extraño que somos. Nos matamos entre nosotros, nos estafamos, nos robamos y si no, hacemos cualquier gilipollez con tal de salir por la tele. ¿Pues no salió una vez mi cuñado porque en su empresa decidieron vestirse todos con bañadores y flotadores? La televisión es fiel reflejo de lo loco que está el mundo. ¿Por qué se inventaron los programas de testimonios? ¿Por qué los vemos? ¿Y por qué los seres humanos son capaces de acudir a uno de ellos y quedar como un completo energúmeno delante de toda España y parte de Andorra? Y si no nos quedamos satisfechos, aún podemos grabarnos corriendo por el pasillo en calzoncillos y colgar el video en youtube…. ¡Todo sea por dignificar la especie humana!

    Lo peor que le puede pasar a un humano es otorgarle poder. Es entonces cuando el hombre pierde todo control sobre su raciocinio; dejándose llevar por sus ímpetus de gloria, la celebridad a toda costa y su desviamiento sexual. Surge entonces la ambición, las ganas de apoderar riqueza; portadas en Interviú, Marca y Penthouse. No se conforman con vivir con dignidad, sino que quieren convertirse en mascotas de marcas de ropa, mirar por encima del hombro, discutir con las amistades sobre la importancia del servicio doméstico. Despotrican del Papa, de la Reina de Inglaterra y de Isabel Preysler, y cuando llega la noche los incluyen en sus sueños eróticos. ¡Cuántos poderosos desgraciados hay en este mundo loco!

     

     Tan loco está, que parece más un mundo de ficción que un mundo real. Pero no, por desgracia Bush no es un personaje de tebeo, y Mafalda no será nunca Secretaria General de las Naciones Unidas….

Posted by Erty at 15:32:29 | Permalink | Comments (1) »