Mi Última Llamada
Esc.1. Int. Cocina de apartamento. Día.
No hay nadie en la cocina. El reloj blanco de la pared indica que son las 10:20 am. Junto al reloj, un calendario del mes de febrero tiene tachados con una cruz los primeros veinte días del mes, y el día 21 está rodeado por un círculo.
Esc.2. Int. Salita de apartamento. Día.
Sobre un mueble de madera antiguo un reloj indica las 10:21 am. No hay nadie en la habitación.
Esc.3. Int. Habitación de matrimonio. Día.
En la mesilla de noche de la izquierda un reloj-despertador indica las 10:22 am. Sobre la cama RAFAEL, un hombre de mediana edad permanece sentado en el borde. El hombre, que está vestido con ropa semiformal observa con gesto serio el armario, el cual está abierto. La mitad del armario está ocupado con ropa de hombre, la otra mitad está vacía.
El hombre se levanta y se dirige a la mesilla de noche, de cuyo cajón coge una PISTOLA.
Esc.4. Int. Salita del apartamento. Día.
El hombre entra en la salita, deja la pistola sobre la mesa y se acerca a la ventana. Desde ella ve una calle transitada. Hombres y mujeres andan acelerados. El hombre mira a un mueble con cajón y se acerca a él. De dicho cajón coge un folio en blanco y una pluma, y se dirige a la mesa, donde deja ambas cosas. Luego se sienta con formalidad, y empieza a escribir.
Esc.5. Int. Salita del apartamento. Día.
El hombre finaliza la última palabra del manuscrito, donde se puede leer lo siguiente:
A mis seres queridos:
Con dolor, y siendo consciente de mis actos,
Me despido de la vida de la forma más triste, cobarde y cruel.
Triste es mi vida, cobarde soy yo y cruel es quien me invita a marcharme.
Sin más, me despido para siempre.
El hombre observa la carta aún con la pluma en la mano y, antes de disponerse a firmar, SUENA el TELÉFONO fijo de la salita. Mira al teléfono y, acto seguido, dirige su mirada hacia una FOTO que hay sobre uno de los muebles. En dicha foto aparece él algo más joven, una mujer de la misma edad y un perro, todos ellos en actitud cariñosa. Vuelve a mirar el teléfono y vuelve a mirar la foto, con cierta tensión en su mirada.
El teléfono sigue sonando, y tras 5 tonos se levanta apresuradamente y se abalanza hacia él. Lo coge y habla.
Rafael
Con voz temblorosa por el esfuerzo. ¿Sí, dígame?
Juan (en off)
Rafael.
Rafael mira otra foto del mismo mueble en donde aparece él junto a otro hombre de su misma edad.
Rafael
Juan, ¿qué pasa?
Juan (en off)
Rafael, me voy a suicidar.
Rafael hace gestos de incredulidad, frotándose la mano en su cara.
Rafael
(Enfadado) Vamos a ver, Juan, ¿qué me estás contando?
Juan (en off)
Lo que oyes Rafa, lo dejo todo. Se acabó para mí.
Rafael
Juan, mira, no sé a qué viene esto, pero quiero que dejes cualquier cosa que tengas en la mano, y ya puedes empezar a contarme.
Rafael se levanta y anda nervioso y sin sentido por la habitación.
Juan (en off)
Rafa, tú sabes lo que me ha hecho Rosa, ¿no? Te… te das cuenta de lo mal que estoy, hombre. Estoy solo en la vida y….
Rafael
¡A ver, para, para! Vamos a ver. No me vengas con eso de que estás solo en la vida, Juan. Lo de Rosa es una putada, lo sé, todos lo saben, pero tío, casos así hay a montones y….
Juan (en off)
Me da igual, Rafa, eso me da igual. Me voy a suicidar por lo que me pasa a mí, y me da igual si al resto de la humanidad esto le parece una gilipollez. Desde pequeño, desde….
Rafael
Juan, las cosas no son así, todo….
Juan (en off)
Déjame acabar lo que quiero decir, Rafa. Desde pe….
Rafael
Vale.
Rafael vuelve a sentarse en el sofá.
Juan (en off)
Desde joven, nunca me he conformado con la mediocridad. Me conoces bien, Rafa, desde los quince, y sabes que yo necesito sentirme a gusto, con mi mujer, mi trabajo y….y mi dignidad, ¡cojones!
Rafael
Vale, y yo te entiendo. ¿Y qué me dices de mí? ¿Tú crees que a mí me va todo fenomenal? ¿Tú crees que yo no tengo motivos para dejarlo todo y mandar a todos a tomar por culo? ¿Eh? Pero te voy a decir una cosa, ante todo está uno mismo, y después la gente que te necesita. Por estas dos cosas la gente tiene que seguir adelante, por eso yo sigo adelante.
Juan (en off)
Me da igual, Rafa. Ha llegado un momento en la vida en el que uno no puede seguir. Así es, y no hay más. Gracias a Dios no dejo a ningún hijo solo, ni deudas a nadie y mis padres están muertos. Me iré por la puerta de atrás, como quien dice y….
Rafael
(Enfadado) ¡Y te vas jodiendo a los que te quieren, que los hay! ¿O qué crees? ¿Crees que yo me quedaré igual? ¿Crees que me enteraré por los periódicos y pasaré la página sin más?¡Dime, gilipollas! Juan (En off)
Me llorarás cuatro días, y luego seguirás con tu vida pletórica.
Rafael
(Conteniéndose) Mira Juan, no sabes hasta qué punto me estás irritando. No tienes ni idea de mi vida. Hace dos meses que no sabes nada de mí. Claro, supongo que estarías muy ocupado con tus preocupaciones, tus desastres. (Irónico) ¡Venga, me voy a suicidar, hala! (Agitando los brazos) ¡Nadie me quiere, mísero de mí!
Fundido a negro.
Esc.6. Salita del apartamento. Día.
Rafael está en silencio, aún con el teléfono en la oreja y medio tumbado. Mantiene un gesto serio. Ninguno de los dos emite el más mínimo sonido.
Fundido a negro.
Esc.7. Salita del apartamento. Día.
Rafael, en la misma posición, sonríe levemente, y cambia de postura.
Rafael
Juanito, ¿qué ibas a hacer, hombre? ¿Tú crees que se puede hacer eso a un amigo?
Juan (en off)
A ti claro que sí, jeje. Y no creas que lo he descartado, me mentalicé para hacerlo y lo haré.
Rafael
Entonces, dime, ¿por qué me has llamado? ¿Qué pretendías con ello?
Juan (en off)
Ha sido instintivo, siempre te llamo para contarte mis planes.
Rafael
¿Y no sería más bien que buscabas consuelo, o que te encontrara razones para que no lo hicieras?
Juan (en off)
(Orgulloso) Qué va. Sabes que no.
Rafael
Y dime Juan, y sólo por curiosidad, ¿eh? ¿Cómo pensabas hacerlo?
Juan (en off)
(Con tono picarón) Eres morboso, siempre lo has sido.
Rafael
Ja, ja. Te equivocas, pero dímelo, anda. ¿Con un disparo?
Juan (en off)
¡Qué dices! ¡Eso es una guarrería! Qué va, me llevo demasiado bien con mi asistenta como para hacerle esa faena. Toda la alfombra llena de vísceras, je, je, qué va. Tengo delante mía una botella de whisky, un vaso, hielos y cajas de pastillas, todas las que me he encontrado.
Rafael
Juan, no te habrás tomado alguna, ¿no?
Juan (en off)
Sólo un par de copas, pero nada de pastillas.
Rafael
Tú no te quieres matar.
Juan (en off)
¿Lo afirmas o lo preguntas?
Rafael
Lo sé.
Juan (en off)
(Agrio) No estés tan seguro, no sabes tanto de mí.
Rafael
Juan, déjame decirte algo. Seguramente no habrás pensado que yo también tengo motivos para pegarme un tiro.
Juan (en off)
¿Tú? Por lo menos ninguno desde que te vi en Navidades.
Rafael
La vida cambia mucho. Pero da igual. Te cuento, hubo un momento en mi vida en el que me dije….ya sabes, uno de esos momentos en la juventud, cuando llevábamos melenas, cuando escuchaba Simon&Garfunkel y el suicidio me venía con frecuencia a la cabeza. Pues me dije, suicidarse es lo bastante triste y penoso como para hacerlo en un momento de tu vida en el que lo ves todo mal. ¿Me explico?
Juan (en off)
Vagamente.
Rafael
Entonces me dije, si alguna vez me suicido, tiene que ser en un momento en el que me encuentre verdaderamente feliz.
Juan (en off)
¿Qué dices?
Rafael
Lo que oyes. La gente quiere ser feliz, ¿no? Y se sufre cuando se deja de ser feliz, cuando se pierde la felicidad. Pues yo me dije, si me tengo que suicidar, lo haré cuando esté genial. Si me tengo que ir de este mundo, que sea en un momento pletórico, lleno de felicidad. ¿Pero sabes qué es lo que pasa? ¿Sabes cuál es el fallo del planteamiento?
Juan (en off)
Tú dirás.
Rafael
Pues que cuando soy feliz, soy tan feliz que soy incapaz de pensar en el suicidio. Claro, ¿quién narices se va a querer ir de una fiesta cuando mejor se está? (Con una sonrisa ilusa) Nadie, absolutamente nadie. Nadie es tan tonto. De forma que sería un círculo vicioso: espera a ser feliz para suicidarte, pero cuando lo seas no querrás hacerlo. Conclusión: te mantendrás siempre vivo, y siempre ilusionado.
Juan (en off)
(Suspira) Ya.
Rafael
Ilusionarás la felicidad cuando seas desgraciado e ilusionarás mantenerla cuando por fin te llega.
Juan (en off)
Bueno, un tanto idílico pero….y entonces, ¿qué hago ahora?
Rafael
Sigue con tu vida.
Juan (en off)
Aunque sea un desgraciado.
Rafael
Aunque lo seas.
Juan (en off)
Y que se jodan todos.
Rafael
Que se jodan, completamente.
Juan (en off)
(Con tono simpático) Quiero que sepas que no voy a cambiar mi testamento por lo que acabas de hacer, je,je.
Rafael
(Simpático también) No quiero tu sucio dinero. Y ahora lárgate, date una vuelta por ahí, y tira todo lo que tienes en la mesa, antes de que tu asistenta crea que eres un drogadicto. Juan (en off)
Eres el mejor.
Rafael
Venga, un abrazo.
Juan (en off)
Un abrazo.
Se escucha cómo Juan cuelga y Rafael lo hace justo después, pensativo. Aún sentado vuelve a mirar la foto en la que posan los dos, y sonríe.
Se levanta de una vez y sin prisas se dirige a la mesa. La rodea buscando su asiento y se sienta. Observa el manuscrito, coge la pluma y en el rincón inferior firma: Rafael Cubeiro.
Con gesto frío y decidido coge la pistola y emite una leve sonrisa.
Esc.8. Salita del apartamento. Día.
Se escucha un disparo.
Esc.9. Salita del apartamento. Día.
Rafael se encuentra inerte, con la cabeza ladeada sobre la mesa. Sus ojos sin vida observan la foto del mueble, la foto de él con la mujer y el perro.
Fundido a negro.
Títulos de Crédito.